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PRINCIPIOS DUA


Foto de IStock vía National Geographic

Tras análizar qué son los Diseños Universales de Aprendizaje (DUA), es el momento de profundizar en cómo aplicarlos. Para ello partiremos de la base neurocientífica de esta teoría, que plantea que el cerebro aprende gracias a la intervención de tres grupos de redes neuronales que tenemos que considerar en nuestros diseños pedagógicos.

Grupo 1: las redes afectivas (por qué aprender)

Las redes que intervienen en las emociones y en la motivación se localizan en el lóbulo frontal, y se activan cuando relacionamos los aprendizajes con los intereses del alumnado o la utilidad que percibe. Para lograrlo, el DUA propone:

Proporcionar múltiples formas de implicación, para permitir que cada persona encuentre su incentivo para el aprendizaje y se sienta motivada en este proceso (Principio 1 del DUA)

Este principio defiende que las personas difieren en la manera de asimilar el aprendizaje. Podemos encontrar un ejemplo de su transposición didáctica en la animación a la lectura. Lo que nos motiva a leer es la vinculación emocional a las historias que contienen los textos. Para mejorar la accesibilidad, se puede acompañar cada lectura con interpretaciones narrativas, con música relacionada con los libros y con investigaciones de aula acerca de las realidades que los inspiran. Con ello, se promueven las emociones positivas asociadas al relato y se facilita su comprensión. ¡No te pierdas cómo lo hacen en este cole!

Grupo 2: redes de reconocimiento (qué se aprende)

Las redes de reconocimiento están localizadas en la parte posterior del cerebro, y se activan cuando integramos la información nueva en patrones de conocimiento anteriores, dando lugar a nuevas conexiones neuronales. Para lograrlo, el DUA propone:

Proporcionar múltiples formas de representación de la nueva información. Así se amplían las oportunidades del alumno para integrarla en su patrones de conocimiento y, con ello, comprenderla (Principio 2 del DUA)

Este principio acepta que es necesario transmitir el mismo mensaje didáctico de varias formas diferentes. De este modo, aseguraremos que más personas lo comprendan. Podemos encontrar un ejemplo de su transposición didáctica en las asambleas de Educación infantil, en las que el propio alumnado explica lo que aprendió el día anterior. Así, la asamblea se convierte en una estrategia cooperativa para la socialización del aprendizaje y representa una nueva oportunidad para que el alumnado que no comprendió, comprenda. Para lograrlo, son sus iguales los que transmiten el conocimiento, y lo hacen con sus palabras, relacionándolo con su vida cotidiana.

Grupo 3: redes estratégicas (cómo se aprende)

Las redes estratégicas están localizadas en los lóbulos frontales del cerebro y se encargan de los parámetros ejecutivos de cualquier tarea. En otras palabras, son las redes que activan las acciones que derivan en el aprendizaje. Para lograrlo, el DUA propone:

Proporcionar múltiples formas de acción y expresión para que cada alumno encuentre la forma de experimentación que mejor se ajuste a sus habilidades estratégicas (Principio 3 del DUA)

Este principio propone ir más allá de la reproducción del conocimiento como cauce de expresión. Encontramos un buen ejemplo de su transposición didáctica en la metodología ABP. Cuando los equipos presentan sus productos de aprendizaje tiene lugar una acción cooperativa que provoca una reacción individual. Vergara (2015) denomina este fenómeno como “Efecto de la cama elástica”. El “rebote” puede canalizarse animando a que cada alumno también muestre su aprendizaje de forma individual, a través de murales, creación de relatos, diseños informáticos, etc.

El conocimiento tiene un efecto diferente en cada persona, y el proyecto ABP también debe articular la posibilidad de que cada alumno lo exprese como considere.

Aplicación en el aula

Quizá la mejor forma de comprender estos principios sea VER CÓMO SE APLICAN en un Diseño Universal de Aprendizaje. Para ello, te invito a identificarlos en este diseño de Genially:

DISEÑOS UNIVERSALES DE APRENDIZAJE


Foto de Enrique Sánchez vía Flickr

Cada vez son más las medidas didácticas que favorecen la atención a la diversidad. El Aprendizaje basado en proyectos (ABP), los paisajes de aprendizaje o los cuadrantes de Bloom son buenos ejemplos. En este post nos centraremos en una propuesta novedosa y específica para el ámbito de la inclusión: el Diseño Universal para el Aprendizaje (en adelante DUA).

Esta metodología se inspira en un movimiento crítico originado en la arquitectura norteamericana, que puso en cuestión la tendencia dominante de diseñar edificios dirigidos al “ciudadano promedio”. Diseños que no tenían en cuenta las diferencias funcionales que existen entre las personas. Frente a ello, se propuso diseñar edificios accesibles para toda la población. La premisa era: “El error no es ser diferente, sino diseñar sin tener en cuenta que existen diferentes usuarios a los que hay que proporcionar las mismas oportunidades”. Algo parecido sucede con el acceso al currículum del alumnado NEAE, así que este movimiento basado en diseños universales se extendió a la educación.

La DUA es una metodología inclusiva, con base en la neurociencia, que ayuda a configurar un contexto didáctico que maximiza las oportunidades de aprendizaje de todo el alumnado.

Según la teoría de Donald Hebb, desde una perspectiva neurocientífica, el aprendizaje es un mecanismo elemental de plasticidad sináptica y se produce por la activación de redes neuronales afectivas, de reconocimiento y estratégicas. Los pincipios de la DUA se orientan a activar estas tres redes. Desde el punto de vista didáctico, esto se logra vinculando el contenido a tres preguntas:

Proporcionar múltiples formas de implicación, para permitir que cada persona encuentre su incentivo para el aprendizaje y se sienta motivada en este proceso. Principio 1 del DUA y respuesta a la pregunta: ¿POR QUÉ APRENDER?

Proporcionar múltiples formas de representación de la nueva información. Así se amplían las oportunidades del alumno para integrarla en su patrones de conocimiento y, con ello, comprenderla. Principio 2 del DUA y respuesta a la pregunta: ¿QUÉ APRENDER?

Proporcionar múltiples formas de acción y expresión para que cada alumno encuentre la forma de experimentación que mejor se ajuste a sus habilidades estratégicas. Principio 3 del DUA, y respuesta a la pregunta: ¿CÓMO APRENDER?

Cuadrante de Bloom

Foto de CATFD vía Flickr

Permíteme que te cuente en este post una batallita de mi etapa como director del Centro del Profesorado de Málaga. De ella, salió un recurso que está siendo de gran ayuda para muchos docentes: EL CUADRANTE DE BLOOM.

El desencadenante fue la publicación de los nuevos decretos de currículum. Este tipo de normas siempre ha dispuesto unas "orientaciones metodológicas" para el profesorado. Para nuestra sorpresa, en esta ocasión y por primera vez, se hacía referencia a una metodología:

Es necesario reseñar que el currículo de la etapa de Educación Primaria tiene un carácter global e integrador, potenciándose el Diseño Universal de Aprendizaje (DUA) que garantice una efectiva educación inclusiva permitiendo el acceso al currículo a todo el alumnado. Decreto 181/2020, de 10 de noviembre

Desde el punto de vista de la formación del profesorado, esta alusión tan directa a la DUA nos llevó a poner el foco sobre las metodologías inclusivas. Enfatizamos nuestra intervención respecto a los principios del DUA, el ABP y los Paisajes de aprendizaje. La dificultad llegó con éste último.

Aprovechando la magnífica plantilla Genially, potenciamos que el profesorado creara sus propios Paisajes de aprendizaje. Para ello, diseñamos formación y estrategias de asesoramiento pedagógico. Para nuestra decepción, muy pocos docentes apostaron por los Paisajes de aprendizaje. No entendíamos nada, es un recurso didáctico de primer nivel, y en línea con la disposición normativa, ¿qué estaba pasado?

Al profundizar en el contexto, descubrimos que el profesorado de Educación Infantil y del Primer Ciclo de Primaria sí implementaba Paisajes en sus clases. En principio, este particular no era extraño (el colectivo de Infantil siempre es el más predispuesto hacia la innovación). La revelación se produjo al preguntar por sus razones a los docentes que no usaban Paisajes después de recibir una formación específica.

Enrique, es muy buen recurso, pero es muy difícil aplicarlo en mi asignatura. Yo doy Mates, ¿cómo meto tareas de Música, de Educación Física...? Sí, puedo hacerlo, pero sería con calzador. No lo veo.

Ese "no lo veo" era la conclusión de casi todas las conversaciones. Quizá sea una propuesta demasiado innovadora para la estructura de nuestro sistema educativo, en la que el conocimiento está parcelado en asignaturas. Los Paisajes proponen un aprendizaje globalizado, que encaja muy bien con la forma de trabajar en Educación Infantil. Ahí sí existe una verdadera globalización. En los últimos cursos de Primaria y en Secundaria se está avanzando en esa línea a través de las Unidades Didácticas Integradas, pero todavía no es algo que se aplique de forma mayoritaria.

Habíamos caído en uno de los principales obstáculos de la innovación: ir demasiado rápido. Nuestra propuesta era pasar de nivel cero a nivel nueve, y esto es la mejor garantía de obtener un fracaso.

Grandes cambios generan grandes resistencias. Pequeños cambios generan pequeñas resistencias. Federico Malpica

El reto era grade: adaptar el recurso para que, mantiendo su carácter inclusivo, el profesorado "lo viera". Se trataba de desacelerar para "enganchar" a más docentes. Pasar de cero a uno, de uno a dos, y de dos a tres. Dicho de otro modo: Innovación pedagógica sostenible.

Qué es y qué aporta un Cuadrante de Bloom

El Cuadrante de Bloom es una matriz de programación de doble entrada, que relaciona la taxonomía de objetivos de Bloom con los contenidos de una asignatura: OBJETIVOS & CONTENIDOS. Más real, más útil para el profesorado. Además, incorpora información sobre el tipo de recurso didáctico utilizado como base para acceder al conocimiento. Así, el alumnado podrá elegir de acuerdo con sus preferencias (o estilo de aprendizaje). Aquí puedes ver un ejemplo aplicado al Tercer Ciclo de Educación Primaria; y bajo este párrafo, otro dirigido al Grado de Pedagogía.


Muchos docentes se animaron a aplicar estos diseños en sus aulas. Lo veían, y nos dijeron las razones. El Cuadrante de Bloom aporta:

  • Sencillez. Su planificación y su puesta en práctica es más fácil con respecto a un paísaje de aprendizaje.
  • Personalización. Mantiene un nivel interesante en la adecuación de la enseñanza a los intereses del alumnado, que tiene la opción de elegir entre el tipo de tarea y de recurso didáctico.
  • Innovación. Supone un paso adelante respecto a la enseñanza tradicional. De cero a uno.
  • Coherencia. Contribuye a reforzar la relación entre onjetivos y contenidos, dando mayor coherencia a la programación..
  • Tecnología. Incorpora las TIC como un elemento instrumental.
  • Rol mediador. El protagonismo del docente se reduce e incrementa el del alumnado.
  • Motivación. Al alumnado le gusta este tipo de actividad, especialmente en situaciones mixtas.

Estas aportaciones surgieron a partir de conversaciones con los docentes que aplicaron el Cuadrante de Bloom, pero por encima de todas ellas, había una: FUNCIONA.