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Práctica reflexiva para evaluar

Foto de Enrique Sánchez vía Twitter

La Práctica reflexiva (PR) es una metodología cuyos elementos principales son las experiencias de cada profesional en su contexto y la reflexión sobre su práctica. Parte de la persona y no del saber teórico, considerando que el análisis de la experiencia es la esencia para la mejora. Àngels Domingo Roget

La PR tiene muchas posibilidades en el ámbito pedagógico, en este post presentamos una experiencia aplicada a la evaluación del proceso de enseñanza en una asignatura. Para preparar la sesión de PR, previamente se identificaron los NÚCLEOS sobre los que centrar la reflexión:

  • PROGRAMACIÓN de la asignatura: idoneidad de los contenidos y la metodología. 
  • SESIONES: estructura, interés, relevancia... 
  • EVALUACIÓN del aprendizaje: procedimientos, criterios y tareas previstas.
  • DOCENTE: rol asumido en clase y modelo pedagógico transmitido.

Una vez presentados estos NÚCLEOS en clase, se inicia el CICLO REFLEXIVO, que consta de las siguientes fases:


  1. REFLEXIÓN INDIVIDUAL. Se trata de un proceso individual, en el que se insta a los participantes a realizar una valoración personal sobre cada núcleo. La TAREA REFLEXIVA se enuncia así: "Indicar qué repetirías (aspecto mejor valorado), qué eliminarías (lo peor considerado), qué alternativa propondrías (propuesta de mejora) y qué nota le pondrías al núcleo (peso de los aspectos identificados)".

Mientras se desarrolla esta fase, el organizador/a asigna a cada persona un post-it diferente (ver imagen. Se utilizaron cuatro formas: fresas, manzanas, corazones y hojas). Este recurso permitirá agilizar la organización de las tareas grupales.

Material utilizado


  1. REFLEXIÓN COMPARTIDA POR NÚCLEOS. Se crean grupos de cuatro personas (por ejemplo, fresas con fresas, manzanas con manzanas...). Cada equipo analiza un núcleo de reflexión (por ejemplo, las fresas se encargan de la PROGRAMACIÓN). La TAREA REFLEXIVA consiste en alcanzar un consenso para proponer, en ese núcleo: lo mejor valorado, lo peor y una propuesta de mejora. Además, se determina la nota media, a partir de la puntuación que aporta cada miembro (de su reflexión individual).


  1. REFLEXIÓN COMPARTIDA GENERAL. Se crean nuevos grupos, uniendo a "especialistas" de cada NÚCLEO (reúne a: una fresa, una manzana, un corazón y una hoja). La TAREA REFLEXIVA es similar a la anterior: CONSENSUAR, pero esta vez en relación a los cuatro núcleos en su conjunto. El producto de la tarea deberá resumirse en un post-it rectangular (que se utilizará en la puesta en común).
Conclusiones

  1. PUESTA EN COMÚN Y REFLEXIÓN COLECTIVA. Cada grupo coloca su post-it de conclusiones sobre la pared (o pizarra) frente a la que realizará la puesta en común. La función del organizador/a en este proceso es facilitar la COMPRENSIÓN del producto aportado por cada grupo y ESTIMULAR UN DEBATE que conduzca a PROPUESTAS PARA LA ACCIÓN.

¿Qué sucedió en Florencia?

Foto de Mariano Mantel vía Flickr

Leonardo da Vinci, Brunelleschi, Botticelli, Miguel Ángel, Ghiberti... Todos estos genios creativos coincidieron en una misma ciudad de la Toscana italiana. ¿Fue casualidad o aquel contexto hizo aflorar personalidades creativas por doquier? ¿Qué sucedió en Florencia? Mihály Csíkszentmihályi ha estudiado la vida de más de noventa sujetos que destacan en la generación de ideas, y tiene una respuesta.

La cúpula de Santa María dei Fiore representa bien lo que sucedió en la ciudad toscana. Su construcción supuso todo un desafío para la arquitectura de la época. Ningún proyecto convencía a la comisión de la Opera del Duomo, hasta que Brunelleschi presentó una atrevida propuesta que integraba la técnica romana con los modelos góticos.

Aquel desconocido arquitecto había pasado años estudiando el Panteón de Roma, era un gran EXPERTO en cúpulas. Csíkszentmihályi descubrió que el conocimiento es uno de los pilares de la creatividad, pero no habrá edificio si el contexto no plantea RETOS y proporciona CONFIANZA para afrontarlos de forma diferente. A Brunelleschi le apasionaba el gran desafío que suponía cubrir la catedral y la comisión evaluadora arriesgó confiando en un proyecto que rompía con los cánones del momento.


En el arte del Renacimiento temprano, el punto de partida de la producción se ha de encontrar casi siempre, no en el impulso creativo, la autoexpresión subjetiva y la inspiración espontánea, sino en la tarea encomendada por el cliente. Arnold Hauser

A nadie se le escapa el paralelismo. La escuela que proporciona retos y acepta respuestas diferentes promueve genios creativos como el de Brunelleschi, pero tiene que haber algo más... Los dirigentes de Florencia estaban decididos a crear una «nueva Atenas», e implicaron a muchos en esta misión. Banqueros, como los Médicis, inyectaron el capital necesario. La ciudadanía asumió un papel activo en la selección de las obras de arte. En suma, se generó el contexto idóneo para que floreciera la creatividad.

La investigación de Csíkszentmihályi constata lo aprendido en el Quattrocento, concluyendo que: «El éxito creativo de una idea depende de la implicación directa o indirecta de muchas personas, y no solo del empeño de su creador». En términos pedagógicos, equivale a decir que el desarrollo de la creatividad no es cosa solo de un claustro comprometido. Los docentes pueden hacer mucho, pero no pueden hacerlo todo solos. La creatividad fluye cuando en una comunidad educativa se genera un contexto florentino.

La pedagogía Freinet en 5 citas

Foto de keith Ellwood vía Flickr

Célestin Freinet (1886-1966) fue un maestro rural en la Francia de entreguerras. A partir de su trabajo en el aula desarrolló una pedagogía moderna y popular. Poco a poco, sus estrategias didácticas se fueron sistematizando y difundiendo. Bajo el nombre de «Técnicas Freinet» se recoge un amplio abanico de propuestas orientadas a potenciar: la libre expresión, la cooperación, la experimentación y la investigación del entorno. Todo un tesoro pedagógico que te invito a descubrir a través de las palabras del propio Freinet.

«La educación no es una fórmula de escuela sino una obra de vida»

Freinet entendía la educación escolar como parte de la vida, y no como una preparación para la vida. Por ello, cualquier contenido abordado tenía una aplicación directa en la vida de sus alumnos y alumnas. Este CARÁCTER FUNCIONAL implica la necesidad de conocer bien el contexto educativo y garantiza el interés del alumnado hacia lo que se aprende en la escuela.

«Los niños y niñas aprenden trabajando. De esta forma construyen su propio aprendizaje. La vía natural y universal del aprendizaje es el tanteo experimental»

Partidario de acabar con el rol pasivo del alumnado, Freinet fue uno de los precursores del APRENDIZAJE EXPERIENCIAL (al que ya le dedicamos un post). Sus propuestas pedagógicas aceptan que aprender es mucho más que sentarse a escuchar.

«El trabajo escolar debe entenderse como una actividad organizada, cooperativa y responsable; como actividad útil al individuo y al grupo; como instrumento de aprendizaje individual y social, teórico y práctico»

En una época en la que la escuela apostaba fuerte por desarrollar capacidades individuales, la pedagogía de este maestro rural fue a contracorriente. La COOPERACIÓN se convirtió en el eje toda su intervención en clase. Freinet compuso una auténtica loa a la INTERDEPENDENCIA... Tú y yo, trabajando juntos, lograremos mucho más de lo que alcanzaría solo.

«Dad a los niños la libertad de escoger su trabajo, de decidir el momento y el ritmo de este trabajo, y todo habrá cambiado»

No todos debemos aprender lo mimo y en el mismo momento. La enseñanza masiva desapareció de las clases de Freinet para dar paso a la PERSONALIZACIÓN del aprendizaje. Una apuesta por conocer a cada persona y desarrollar sus potencialidades que es precursora de la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner.

«La escuela no debe desinteresarse de la formación moral y cívica de los niños y niñas, pues esta formación no es solo necesaria, sino imprescindible, ya que sin ella no puede haber una formación auténticamente humana»

Freinet creía en el BIEN COMÚN, y la formación integral de la persona era su forma de contribuir a la construcción de una sociedad más solidaria, tolerante... de un mundo mejor.