Educación del XIX en el XXI

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La Revolución Industrial que convulsionó a la Europa del siglo XIX trajo consigo un nuevo modelo educativo. Urgía capacitar a los que serían futuros operarios de las fábricas que proliferaban en las urbes. El puesto en una cadena de montaje requería: disciplina, concentración en tareas repetitivas, cumplir con unos horarios... La escuela se puso al servicio de la nueva y boyante economía, y encontró métodos eficaces para crear:

  • Un trabajador obediente. La disciplina de los castigos era habitual en las aulas del XIX. Marcaba la pauta para una relación didáctica vertical, unidireccional, áspera... El docente era poseedor del saber y lo trasmitía en exposiciones magistrales. Poco tenía que decir el estudiante más allá de responder a las preguntas que ponían en tela de juicio su capacidad o esfuerzo.

  • Un trabajador infalible. Los errores se pagan caro en la industria... y también en la escuela del XIX. Así que el alumno no debía crear nada, solo reproducir un conocimiento ya contrastado. En una secuencia que se repetía hasta la extenuación: explicar, ejercitar, estudiar, demostrar y esperar las correcciones (y la consecuente nota). La tarima, los deberes y los exámenes eran recursos estrella de esta metodología, que garantizaba el desarrollo de la capacidad de concentrase en la aplicación de soluciones dadas a problemas cerrados.

  • Un trabajador adaptado. Los horarios de las fábricas, divididos en periodos de tiempo que finalizaban a golpe de sirena, se imitaron en la escuela. También se aprendió a trabajar de forma individual a pesar de estar rodeado de personas. ¡Cada cual a lo suyo! Los que se salían de la norma, los diferentes... los "inadaptados" no eran bien recibidos en este sistema.

El mundo de hoy tiene poco que ver con aquella Europa industrial. Sin embargo, en muchos contextos pedagógicos perviven las reminiscencias de la escuela del XIX.

Si enseñamos a los estudiantes de hoy como enseñábamos ayer, les estamos robando el mañana. John Dewey

Julio Verne fue capaz de anticipar cantidad de ingenios poco antes de que se hicieran realidad, como el Nautilus de sus Veinte mil leguas de viaje submarino. La novela se publicó en 1870 y el submarino eléctrico de Isaac Peral fue botado en 1888. La lentitud que caracterizaba al progreso en su época facilitaba el acierto de estos vaticinios. Nuestra sociedad está marcada por la velocidad en la generación de conocimiento. No podemos seguir enseñando como nos enseñaron. Ni siquiera se puede educar pensando en que el mundo actual o los empleos que hoy conocemos serán los mismos a unos años vista. Es imprescindible abrir una reflexión pedagógica, que nos lleve a enfrentar de forma sincera una trascendental pregunta: ¿Educas para el siglo XIX o para el XXI?

26 comentarios

  1. ¡Bravo! Totalmente de acuerdo. Yo también estoy en esta cruzada apasionante por transformar la educación del XIX en la del XXI. Ganamos seguro.

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  2. Dentro de mis actividades a nivel universitarios aplico todos los aspectos relacionados con educación para el siglo XXI, pero también la disciplina, como una forma de potenciar las capacidades, habilidades y valores de los jóvenes, entre ellos la responsabilidad y el compromiso. La conceptualización de disciplina como la plasman, desde el punto de vista educativo, considero que está equivocada, la verdadera disciplina incentiva la responsabilidad y el compromiso. La educación requiere la sintonía entre esos dos conceptos.

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  3. La educación hoy tiene que avanzar en el sentido que lo ha hecho nuestro conocimiento y nuestra cultura. En el siglo XIX no se era de pensar, se era de que la gente estuviera controlada en los máximos aspectos posibles, por lo que fomentar ideas no tenía muy buena aceptación para los dirigentes del país. Que es un modelo anticuado, que no representa a la sociedad española de hoy, sabemos que trabajar de otro modo es posible y más beneficioso.

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  4. TOTALMENTE DE ACUERDO CON ESTE DOCUMENTO, HAY QUE AVANZAR EN LA EDUCACIÓN SIEMPRE MIRANDO AL FUTURO, NO CREAR ROBOTS QUE REPRODUZCAN UN COMPORTAMIENTO PREVIAMENTE APRENDIDO, SI NO FORMAR A PERSONAS CAPACES DE PENSAR POR SI SOLAS, DE TENER SUS PROPIAS IDEAS Y SUS PENSAMIENTOS.

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  6. El mejor modelo pedagógico sin duda es aquel que permita la investigación, libertad, cooperación, preguntas y diversificación. Pero lamentablemente esto no es lo que vemos en las aulas hoy en día. Actualmente la tarima, los deberes y los exámenes también son recursos estrella en la metodología. Creo que esto debería cambiar porque de esta manera no aprendemos, solo memorizamos para el día del examen soltarlo todo y “a otra cosa mariposa”. Hay que reorientar la manera en que se desarrollan las clases y dejar al estudiante más libertad de expresión para que no sea un mero "respondedor de preguntas", hay que dejarle paso a la imaginación. Es un proceso lento, pero espero que en un futuro el modelo pedagógico cambie.

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  7. Estoy totalmente de acuerdo con el modelo pedagógico que debe aplicarse en el actual siglo pero creo no se aplica porque muchas veces los mismos docentes son algo mayores y su sistema está anticuado porque se aleja de la realidad de los estudiantes y solo aplica el modelo del XIX, explicado anteriormente. Sin embargo, los docentes más jóvenes creo que sí aplican este nuevo modelo y se abren a nuevas posibilidades.
    Creo que este modelo del siglo XXI debería aplicarse desde edades tempranas porque muchas veces el alumnado está acostrumbrado al sistema repetir-memorizar-soltar en el examen, y a edades avanzadas es más difícil cambiar ese manido método.

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  8. Al igual que la sociedad ha evolucionado, lo mismo debería haber ocurrido con la escuela, sin embargo, aunque lo esperable es que las escuelas ya estuvieran "educando para el siglo XXI", esto no es del todo así, ya que sigue existiendo cierta barrera entre el docente y el alumnado y los alumnos no se sienten del todo libres para expresar sus ideas, opiniones o inquietudes. Debemos evitar que los alumnos aprendan de memoria sin contrastar la información y sin reflexionar sobre los temas que están estudiando, fomentando la cooperación y un trabajo activo.

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  9. Carlos Berrocal Garcia31 de octubre de 2018, 14:28

    La educación de hace unos años atrás se ha quedado obsoleta actualmente, la educación de hoy en día está abierta a todo tipo de posibilidades, aunque es en la teoría porque en la práctica no se lleva a cabo. La educación debe ser un campo abierto, que existan unos mínimos pero que este abierta a todo tipo de posibilidades siempre que surja efecto.

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  10. Este artículo me parece de gran interés para analizar la metodología que realizamos en las aulas, todo surge por la Revolución Industrial, un claro ejemplo de esto lo podemos observar en la película Charles Chaplin. La escuela crea ciudadanos obedientes, trabajadores e inadaptados, deben seguir una rutina y unas normas impuestas por una persona de autoridad. Aunque todo ha evolucionado y nuestra mente esté en continuo crecimiento, podemos observar como la escuela sigue creando personas conformistas.
    Me siento muy identificada con la metodología del S.XIX mi educación ha estado basada en la memorización, repetición, exámenes, individualización, obediencia, atención. Todo consistía en aprobar el examen mediante la continua memorización de contenidos expuestos por el profesor en una clase magistral. En la universidad es lamentable como aún siguen existiendo las tarimas y la autoridad del profesorado, además predominan las clases donde los alumnos solamente escuchamos y tomamos apuntes.
    Considero fundamental un cambio de paradigma educativo, crear mujeres y hombres libres y no a futuros trabajadores de una sociedad capitalista

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    1. MARIA DOLORES GONZÁLEZ PÉREZ1 de noviembre de 2018, 9:38

      Estoy totalmente de acuerdo con este artículo. A pesar de haber cambiado de siglo y de que las necesidades del mercado laboral han cambiado, parece ser que los docentes siguen aplicando metodologías del siglo pasado en las aulas y en muchos casos continúan resistiéndose al cambio que demanda la sociedad actualmente.
      En mi caso, siempre he sido muy crítica, como estudiante en el instituto y más tarde en la universidad, con este tipo de metodologías. Me bastaba, simplemente, con observarme a mí misma y ver como a pesar de aprobar las asignaturas y superar los exámenes con buenas notas, terminaba siempre (a excepción quizás de asignaturas como matemáticas, física o química en las que era necesario aplicar los contenidos aprendidos en una lección como punto de partida para la siguiente) olvidando lo aprendido en cuanto terminaba de hacer el examen o aprobaba la asignatura.
      A día de hoy y echando la vista atrás, puedo asegurar, por mi propia experiencia, que este tipo de metodologías basadas 100% en los exámenes y la memorización no tienen ningún sentido y no son acordes a los objetivos que se plantean en las programaciones didácticas.
      Afortunadamente también puedo decir que, últimamente, me acuerdo con mucho cariño de mi profesora de lengua y literatura en 6º, 7º y 8º EGB. Y lo que recuerdo es precisamente, además de su pasión e implicación como profesora (cosas que lógicamente de niña no era capaz de apreciar pero que a día de hoy son las que han perdurado en mi memoria y en mi corazón), algunos de los métodos que utilizaba como, por ejemplo, los debates guiados o actividades en las que se usaban técnicas de teatro y que me recuerdan a los role-playing.
      En definitiva, pienso que debemos ser críticos con nosotros/as mismos/as como docentes, no caer en la comodidad y, por supuesto, no olvidar que nuestro último objetivo debe ser el alumno/a aprenda a aprender, a hacer, ... que no es lo mismo que aprender a memorizar.

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  11. Rafael E. Reigal Garrido2 de noviembre de 2018, 11:42

    De acuerdo con el artículo. Es cierto que el profesorado está cada vez más concienciado por incorporar nuevas estrategias de aprendizaje. Pero aún existen tendencias que hay que cambiar. Vivimos en un mundo que requiere de habilidades diferentes y lo preocupante es que los niños y jóvenes van a tener que enfrentarse a contextos para los que tienen que estar preparados. Es necesario cambiar.

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  12. Respecto a este artículo solo cabe decir que aunque hemos avanzado nos falta mucho por hacer aún. El claro ejemplo lo tenemos en nosotros mismo, que mientras que asistimos a clases donde se explica la importancia de la creatividad, el trabajo en equipo, el profesor solo como guía de añrendizaje, etc. Lo único que seguimos haciendo es prácticar este modelo de escuela del XIX, es decir, seguimos asisitiendo a clases magistrales que dejan todo lo bonito del nuevo siglo en la teoría.
    Pienso que de nada sirve saber los fundamentes de todo si nose llega a realizar nada. Y digo esto porque en tres años que llevo de carrera solo considero haber dado una clase que de verdad me valla a servir como docente en el futuro, las demás han sido mas clases como las que he dado durante todos los años de mi vida: explicación , memorización, repetición y exámen.
    No pierdo la esperanza de ver cambiar la escuela.

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  13. Una vez más se hace presente la falta de desarrollo en las escuelas del lado derecho del cerebro. Seguimos teniendo una educación basada en lo racional e individual. Estoy de acuerdo con el texto, y su enfoque hacia una nueva educación que salga de lo normalizado me parece correcta. Tenemos que empezar a trabajar de una manera diferente pensando en el futuro, donde la cooperación y diversificación son importantes. Además, en muchas escuelas se enseña lo mismo desde hace décadas sin tener en cuenta los nuevos problemas. Esto conlleva, por ejemplo, acabar la carrera universitaria sin ser capaz de realizar ningún trabajo para el que supuestamente has sido preparado, porque no tiene nada que ver lo que has aprendido con el mundo real.

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  14. Es muy interesante comparar los sistemas educativos de los siglos XIX y XXI. A pesar de haber sufrido claras modificaciones positivas en la sociedad actual con respecto al sistema educativo, siguen manteniéndose algunos aspectos del siglo XIX. Un ejemplo de ello es la sistematización, es decir, por regla general los pasos a seguir son: se debe asistir a una clase donde, la mayoría de las veces, se basa en oír al profesor leer un libro, diapositiva o ver un vídeo explicando un tema X; posteriormente se debe memorizar ese libro o los apuntes pertenecientes a esa asignatura y "escupir" esa información en el examen. Al fin y al cabo, eso sirve para aprobar pero no para aprender, porque para aprender hay que ponerlo en práctica, equivocarse y rectificar, entender lo que estamos aprendiendo y el por qué.

    Por suerte, ya hay varios métodos potenciadores de esto último mencionado anteriormente, la creatividad e imaginación y con una enseñanza más personificada, porque no todas las personas somos iguales y, por ello, tampoco aprendemos de la misma forma.

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  15. Es cierto que todo va evolucionando con el paso del tiempo, pero algunas cosas más que otras. Este es el caso del sistema educativo, que a pesar de que las necesidades ya no son las mismas ni en el mercado laboral ni a pie de calle, se siguen utilizando métodos anticuados, pues creo que una de las causas como bien dice este tema, es que los profesores enseñan como a ellos le enseñaron. Claro ejemplo es el que se ve en la universidad, que siguen utilizando apuntes y métodos de cuatros años atrás, sin cambiar ni siquiera ni un punto ni una coma. Entonces yo considero fundamental que en las nuevas técnicas se utilicen más la investigación, el intercambio y la cooperación, dejando un poco atrás las típicas formas de atender, coger apuntes y memorizar, y que cada profesorado intente año a año cambiar sus métodos, sus formas de dar clase, y mire más por un futuro y por las necesidades de sus alumnos.

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  16. Desde mi punto de vista, es más que necesaria una enseñanza y unas técnicas de enseñar acordes a la época. Debemos aprender de los errores de épocas anteriores y no volver a caer en ellos. El alumnado debe ser parte principal a la hora de impartir las diferentes clases, debe ser creativo, y que trabajen de forma colectiva.
    ¿Cuántos de nosotros no hemos escuchado historietas de nuestros padres en la que nos cuentan cómo en la escuela los profesores llegaban incluso a pegarles si habían hecho algo mal?

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  17. Konica Minolta, sin ser una de las multinacionales más conocidas, es puntera en el campo de la medicina y sus equipos de diagnóstico son muy apreciados. Ahora, junto a otras compañias del sector, están preparando lo que parece que va a ser una revolución a nivel mundial, pues un mismo equipo va a ser capaz de realizar un diagnóstico completo de un individuo en cuestión de minutos, desde análisi de sangre a la generación de una imagen completa en 3d del interior del individuo. El sistema educativo tiene hoy, como principal función, preparar al individuo para enfrentarse a estor retos, ¿me equivoco?

    Retos. Qué retos. Podriamos hablar de los científicos que han trabajado para crear este equipo, los conocimientos, las horas de trabajo, las nuevas técnicas que han usado... La escuela debería preparar al alumnado para afrontar esos retos y muchos más complejos, con conocimiento, pero también desarrollando la creatividad, la imaginación, la motivación y la pasión por creer en un futuro mejor.

    Si es posible que la escuela podría ir en ese sentido. Pero en qué se diferencia la economía acutla con la del siglo XIX o con la del siglo XXII. Las industrias de Giovanni Angelli empleaban a más de 100.000 trabajadores a principio de la década de 1950 para lograr el hito de fabricar más de 40.000 unidades del mítico fiat 500 cada año, Konica Minolta sólo ha necesitado un grupo de 70 personas para diseñar este equipo y actualmente su plantilla total no supera los 2000. El Fiat 500 de Angelli dejaba en el paro a mulos, borricos y caballos, en cambio, avances como el que proponen Konica Minolta dejaría en la calle a cientos de auxiliares, enfermeros y médicos en cada hospital en los que se instalara.

    La escuela de hoy no prepara al alumnado para enfrentarse a esos retos y es que en cuestión de una o dos décadas la mayoria de empleos que hoy conocemos ya no los realizarán las personas.

    La creatividad, la imaginación, la educación y los avances en invesitigación, a día de hoy, no están al servicio del ser humano, sino del capital. Es un gran reto para la escuela, pero también para toda la sociedad, afrontar estos cambios y preparar al hombre para esta nueva realidad. Nuestro mundo se enfrenta a cambios para los que no nos han preparados y la escuela tiene que liderar el trabajo en este sentido. Pronto, muy pronto, las esculas no formaran trabajadores, sino que tendrán que enseñar como vivir una vida en la que el trabajo, tal y como lo conocemos hoy, ya no existirá. Una sociedad en la que solo será necesario el trabajo de unos pocos pues el resto lo haran máquinas. Una sociedad en la que la escuela tendrá que enseñar a vivir sin trabajar y en la que, posiblemente, se valoren otras facetas de ser humano: la creatividad, el arte, la cultura, el amor, la vida.

    Elon Musk es el Julio Verne de nuestros días. Sabe que lograremos lo que vende, pero también sabe que él no lo va a lograr tan rápido. Es un vendedor de humo, si, pero sabe que lo que está proponiendo lo vamos a conseguir en muy poco tiempo. Pero el día en el que los coches seán autónomos, los fabriquen por completo máquinas, en los hospitales nos atiendan sofisticados aparatos, el reparto lo hagan drones o la gestión de los residuos caiga en manos de robots de limpieza, ese día el ser humando se enfrentara a la vida y necesitará herramientas que le ayuden a sobrevivir sin trabajar pues no vamos a necesitar 8.000 millones de trabajadores.

    El gran reto, con mayusculas, de la educación es ayudar a que nuestros hijos creen, diseñen, construyan y hagan realidad una sociedad en la que el ser humano siga siendo importante y viva en libertad. La escuela tal y como la conocemos desaparecerá en un par de décadas pues no será necesario formar a futuros trabajadores.

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  18. Me ha parecido realmente interesante la comparativa y desde luego abogo por la educación para el siglo XXI como la que se debería aplicar en los centros hoy día. No obstante, la realidad de las aulas es muy diferente, encorsetada por un currículum o más bien un modelo editorial que pocas posibilidades da a implantar algo nuevo o diferente y pocos son los maestros que se atreven o se preocupan por ir un poco más allá de lo que les dice el libro de texto.
    A modo de anécdota, respecto a esto último. En ocasiones doy clases a una niña de primaria, antes de sus exámenes repasamos los ejercicios del tema y también los controles propuestos por las editoriales que fácilmente se pueden encontrar por internet, estando al alcance de todos... sus notas han subido considerablemente. El problema es que aunque me guste creer que la niña se está esforzando y está aprendiendo cada vez más y mejor a aplicar los conocimientos, me cuenta también que sus exámenes en la escuela son exactamente el mismo que hemos hecho por la tarde en nuestra clase anterior sin cambiar una coma. Me gusta pensar que el maestro no ha caído en la cuenta de esa posibilidad de que poniendo tres palabras clave se encuentren esos exámenes para poder prepararlos, siendo mejor que la posibilidad de que lo único que le preocupe sea la nota que está obteniendo su alumna.

    Ciertamente muchos colegios ya optan por nuevas metodologías, sin embargo, en la mayoría, especialmente en la pública es algo más difícil de ver. Por no hablar de cómo ve la sociedad, las familias en este caso, que el maestro no siga el modelo de siempre, muchas veces llegando a la crítica y a las quejas.

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  19. Beatriz García Martín5 de noviembre de 2018, 23:12

    La sociedad en la que nos encontramos actualmente no es la misma a la de hace dos siglos, por ello, es necesario adoptar nuevas metodologías, dejando atrás aquellas que ya quedaron obsoletas. Bajo mi punto de vista, el niño tiene que educarse como un investigador de conocimiento, destacando sus cualidades creativas y desarrollando el trabajo de forma cooperativa.
    ¿Este cambio se está llevando a cabo en todas las escuelas? Me encantaría decir que sí, pero la realidad es distinta, algunos docentes continúan utilizando una enseñanza tradicional, pero he de mencionar que es cierto que algunos centros han cambiado este pensamiento y están introduciendo nuevas metodologías. Yo pienso que nos encontramos en el camino de lograrlo y está en nuestras manos conseguirlo o no.

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  20. Como a muchos otros que comentan, también a mí me llama poderosamente la atención lo obsoleto que queda el sistema soy el alumno, a mí me cuentan, memorizo, suelto en un examen y luego se me borra de mi cabeza. También soy consciente de la dificultad de transformarlo, puesto que no solo las familias, también los niños reclaman este sistema pues les da seguridad.

    Si se quiere cambiar estrategias de enseñanza y aprendizaje debe ser una transformación en toda la institución, y también tratando de dar pasos seguros y también de ser muy abiertos a la hora de evaluar a los distintos tipos de alumnos.

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  21. Muy buena visión acerca de la pedagogía implantada en el sistema educativo. La escuela es un reflejo de la sociedad, y en el caso de la Europa del siglo XIX este era el sistema educativo adecuado, pero actualmente no se adapta a la realidad social que vivimos. Es necesaria una modificación de las habilidades docentes y de los recursos para el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje.

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  22. Me parece interesante la reflexión sobre lo que nos parece hoy en día lo correcto, como es el caso de la educación de la Europa del siglo XIX, quizás no lo sea así, cuando nuestro alumnado llegue a su etapa adulta o laboral. Por otro lado, siempre hay personas visionarias que van un paso más adelante del resto que observa cómo va avanzando la sociedad y se pueden “imaginar” esa estela, para pensar en que avanzará la sociedad o escuelas. Pienso que para llegar a estos pensamientos hay que estar formándose continuamente, actualizándose. De esta forma eres conscientes de la variaciones, innovaciones e investigaciones pertinentes y adaptarlas a tu realidad educativa. Por lo que, no es que sean personas que ven el futuro las que ayudan a prosperar, sino aquellas que se interesan por mejorar las realidades cotidianas y no conformarse con lo establecido.

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  23. Es importante generar dudas en el alumnado, que reflexionen e investiguen acerca del conocimiento que se plantea en las aulas, en los libros de texto y, en general, en el curriculum. Provocar en los estudiantes motivación, incentivando la creatividad y haciéndoles protagonistas de su propio aprendizaje, es entre otras características, una de las habilidades fundamentales, que desde mi punto de vista, debe aprender a desarrollar el docente en la nueva educación en la que nos encontramos.
    Pasar del papel de profesor como generador de conocimiento a guía del aprendizaje, favoreciendo la creación de sus propios ideales.

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  24. Está claro que hoy día, en la mayoría de los colegios, se educa con las mismas competencias que se requerían en el siglo XIX,marginando la investigación y la experimentación y cortando las alas a la creatividad de los alumnos.
    Esto es algo que debe cambiar, cuanto antes, si queremos, el día de mañana, adultos más desarrollados. Si hoy día el conocimiento, así como los avances, se generan de forma más veloz que en el siglo XIX hay que educar a los alumnos conforme al tiempo en el que viven para que sean capaces de reaccionar tambien rápido y que en veinte años no siga todo igual que hoy día.

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  25. 'Si enseñamos a los estudiantes de hoy como enseñábamos ayer, les estamos robando el mañana.' John Dewey. Esta oración me fascinado ya que es totalmente cierta. Vivimos en una sociedad con un sistema de educación basado en técnicas del pasado utilidarizando los conocimientos en vez de embellecerlos por lo que son.Hay que destacar más las habilidades creativas del alumno y para ello hay que cambiar el sistema que tenos por uno que se adapte a los tiempos de hoy.

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