Mostrando entradas con la etiqueta Innovación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Innovación. Mostrar todas las entradas

Principios DUA


Foto de IStock vía National Geographic

Tras análizar qué son los Diseños Universales de Aprendizaje (DUA), es el momento de profundizar en cómo aplicarlos. Para ello partiremos de la base neurocientífica de esta teoría, que plantea que el cerebro aprende gracias a la intervención de tres grupos de redes neuronales que tenemos que considerar en nuestros diseños pedagógicos.

Grupo 1: las redes afectivas (por qué aprender)

Las redes que intervienen en las emociones y en la motivación se localizan en el lóbulo frontal, y se activan cuando relacionamos los aprendizajes con los intereses del alumnado o la utilidad que percibe. Para lograrlo, el DUA propone:

Proporcionar múltiples formas de implicación, para permitir que cada persona encuentre su incentivo para el aprendizaje y se sienta motivada en este proceso (Principio 1 del DUA)

Este principio defiende que las personas difieren en la manera de asimilar el aprendizaje. Podemos encontrar un ejemplo de su transposición didáctica en la animación a la lectura. Lo que nos motiva a leer es la vinculación emocional a las historias que contienen los textos. Para mejorar la accesibilidad, se puede acompañar cada lectura con interpretaciones narrativas, con música relacionada con los libros y con investigaciones de aula acerca de las realidades que los inspiran. Con ello, se promueven las emociones positivas asociadas al relato y se facilita su comprensión. ¡No te pierdas cómo lo hacen en este cole!

Grupo 2: redes de reconocimiento (qué se aprende)

Las redes de reconocimiento están localizadas en la parte posterior del cerebro, y se activan cuando integramos la información nueva en patrones de conocimiento anteriores, dando lugar a nuevas conexiones neuronales. Para lograrlo, el DUA propone:

Proporcionar múltiples formas de representación de la nueva información. Así se amplían las oportunidades del alumno para integrarla en su patrones de conocimiento y, con ello, comprenderla (Principio 2 del DUA)

Este principio acepta que es necesario transmitir el mismo mensaje didáctico de varias formas diferentes. De este modo, aseguraremos que más personas lo comprendan. Podemos encontrar un ejemplo de su transposición didáctica en las asambleas de Educación infantil, en las que el propio alumnado explica lo que aprendió el día anterior. Así, la asamblea se convierte en una estrategia cooperativa para la socialización del aprendizaje y representa una nueva oportunidad para que el alumnado que no comprendió, comprenda. Para lograrlo, son sus iguales los que transmiten el conocimiento, y lo hacen con sus palabras, relacionándolo con su vida cotidiana.

Grupo 3: redes estratégicas (cómo se aprende)

Las redes estratégicas están localizadas en los lóbulos frontales del cerebro y se encargan de los parámetros ejecutivos de cualquier tarea. En otras palabras, son las redes que activan las acciones que derivan en el aprendizaje. Para lograrlo, el DUA propone:

Proporcionar múltiples formas de acción y expresión para que cada alumno encuentre la forma de experimentación que mejor se ajuste a sus habilidades estratégicas (Principio 3 del DUA)

Este principio propone ir más allá de la reproducción del conocimiento como cauce de expresión. Encontramos un buen ejemplo de su transposición didáctica en la metodología ABP. Cuando los equipos presentan sus productos de aprendizaje tiene lugar una acción cooperativa que provoca una reacción individual. Vergara (2015) denomina este fenómeno como “Efecto de la cama elástica”. El “rebote” puede canalizarse animando a que cada alumno también muestre su aprendizaje de forma individual, a través de murales, creación de relatos, diseños informáticos, etc.

El conocimiento tiene un efecto diferente en cada persona, y el proyecto ABP también debe articular la posibilidad de que cada alumno lo exprese como considere.

2

Diseños Universales de Aprendizaje


Foto de Enrique Sánchez vía Flickr

Cada vez son más las medidas didácticas que favorecen la atención a la diversidad. El Aprendizaje basado en proyectos (ABP), los paisajes de aprendizaje o los cuadrantes de Bloom son buenos ejemplos. En este post nos centraremos en una propuesta novedosa y específica para el ámbito de la inclusión: el Diseño Universal para el Aprendizaje (en adelante DUA).

Esta metodología se inspira en un movimiento crítico originado en la arquitectura norteamericana, que puso en cuestión la tendencia dominante de diseñar edificios dirigidos al “ciudadano promedio”. Diseños que no tenían en cuenta las diferencias funcionales que existen entre las personas. Frente a ello, se propuso diseñar edificios accesibles para toda la población. La premisa era: “El error no es ser diferente, sino diseñar sin tener en cuenta que existen diferentes usuarios a los que hay que proporcionar las mismas oportunidades”. Algo parecido sucede con el acceso al currículum del alumnado NEAE, así que este movimiento basado en diseños universales se extendió a la educación.

La DUA es una metodología inclusiva, con base en la neurociencia, que ayuda a configurar un contexto didáctico que maximiza las oportunidades de aprendizaje de todo el alumnado.

Según la teoría de Donald Hebb, desde una perspectiva neurocientífica, el aprendizaje es un mecanismo elemental de plasticidad sináptica y se produce por la activación de redes neuronales afectivas, de reconocimiento y estratégicas. Los pincipios de la DUA se orientan a activar estas tres redes. Desde el punto de vista didáctico, esto se logra vinculando el contenido a tres preguntas:

Proporcionar múltiples formas de implicación, para permitir que cada persona encuentre su incentivo para el aprendizaje y se sienta motivada en este proceso. Principio 1 del DUA y respuesta a la pregunta: ¿POR QUÉ APRENDER?

Proporcionar múltiples formas de representación de la nueva información. Así se amplían las oportunidades del alumno para integrarla en su patrones de conocimiento y, con ello, comprenderla. Principio 2 del DUA y respuesta a la pregunta: ¿QUÉ APRENDER?

Proporcionar múltiples formas de acción y expresión para que cada alumno encuentre la forma de experimentación que mejor se ajuste a sus habilidades estratégicas. Principio 3 del DUA, y respuesta a la pregunta: ¿CÓMO APRENDER?
1

Cuadrante de Bloom

Foto de CATFD vía Flickr

Permíteme que te cuente en este post una batallita de mi etapa como director del Centro del Profesorado de Málaga. De ella, salió un recurso que está siendo de gran ayuda para muchos docentes: EL CUADRANTE DE BLOOM.

El desencadenante fue la publicación de los nuevos decretos de currículum. Este tipo de normas siempre ha dispuesto unas "orientaciones metodológicas" para el profesorado. Para nuestra sorpresa, en esta ocasión y por primera vez, se hacía referencia a una metodología:

Es necesario reseñar que el currículo de la etapa de Educación Primaria tiene un carácter global e integrador, potenciándose el Diseño Universal de Aprendizaje (DUA) que garantice una efectiva educación inclusiva permitiendo el acceso al currículo a todo el alumnado. Decreto 181/2020, de 10 de noviembre

Desde el punto de vista de la formación del profesorado, esta alusión tan directa a la DUA nos llevó a poner el foco sobre las metodologías inclusivas. Enfatizamos nuestra intervención respecto a los principios del DUA, el ABP y los Paisajes de aprendizaje. La dificultad llegó con éste último.

Aprovechando la magnífica plantilla Genially, potenciamos que el profesorado creara sus propios Paisajes de aprendizaje. Para ello, diseñamos formación y estrategias de asesoramiento pedagógico. Para nuestra decepción, muy pocos docentes apostaron por los Paisajes de aprendizaje. No entendíamos nada, es un recurso didáctico de primer nivel, y en línea con la disposición normativa, ¿qué estaba pasado?

Al profundizar en el contexto, descubrimos que el profesorado de Educación Infantil y del Primer Ciclo de Primaria sí implementaba Paisajes en sus clases. En principio, este particular no era extraño (el colectivo de Infantil siempre es el más predispuesto hacia la innovación). La revelación se produjo al preguntar por sus razones a los docentes que no usaban Paisajes después de recibir una formación específica.

Enrique, es muy buen recurso, pero es muy difícil aplicarlo en mi asignatura. Yo doy Mates, ¿cómo meto tareas de Música, de Educación Física...? Sí, puedo hacerlo, pero sería con calzador. No lo veo.

Ese "no lo veo" era la conclusión de casi todas las conversaciones. Quizá sea una propuesta demasiado innovadora para la estructura de nuestro sistema educativo, en la que el conocimiento está parcelado en asignaturas. Los Paisajes proponen un aprendizaje globalizado, que encaja muy bien con la forma de trabajar en Educación Infantil. Ahí sí existe una verdadera globalización. En los últimos cursos de Primaria y en Secundaria se está avanzando en esa línea a través de las Unidades Didácticas Integradas, pero todavía no es algo que se aplique de forma mayoritaria.

Habíamos caído en uno de los principales obstáculos de la innovación: ir demasiado rápido. Nuestra propuesta era pasar de nivel cero a nivel nueve, y esto es la mejor garantía de obtener un fracaso.

Grandes cambios generan grandes resistencias. Pequeños cambios generan pequeñas resistencias. Federico Malpica

El reto era grade: adaptar el recurso para que, mantiendo su carácter inclusivo, el profesorado "lo viera". Se trataba de desacelerar para "enganchar" a más docentes. Pasar de cero a uno, de uno a dos, y de dos a tres. Dicho de otro modo: Innovación pedagógica sostenible.

Qué es y qué aporta un Cuadrante de Bloom

El Cuadrante de Bloom es una matriz de programación de doble entrada, que relaciona la taxonomía de objetivos de Bloom con los contenidos de una asignatura: OBJETIVOS & CONTENIDOS. Más real, más útil para el profesorado. Además, incorpora información sobre el tipo de recurso didáctico utilizado como base para acceder al conocimiento. Así, el alumnado podrá elegir de acuerdo con sus preferencias (o estilo de aprendizaje). Aquí puedes ver un ejemplo aplicado al Tercer Ciclo de Educación Primaria; y bajo este párrafo, otro dirigido al Grado de Pedagogía.


Muchos docentes se animaron a aplicar estos diseños en sus aulas. Lo veían, y nos dijeron las razones. El Cuadrante de Bloom aporta:

  • Sencillez. Su planificación y su puesta en práctica es más fácil con respecto a un paísaje de aprendizaje.
  • Personalización. Mantiene un nivel interesante en la adecuación de la enseñanza a los intereses del alumnado, que tiene la opción de elegir entre el tipo de tarea y de recurso didáctico.
  • Innovación. Supone un paso adelante respecto a la enseñanza tradicional. De cero a uno.
  • Coherencia. Contribuye a reforzar la relación entre onjetivos y contenidos, dando mayor coherencia a la programación..
  • Tecnología. Incorpora las TIC como un elemento instrumental.
  • Rol mediador. El protagonismo del docente se reduce e incrementa el del alumnado.
  • Motivación. Al alumnado le gusta este tipo de actividad, especialmente en situaciones mixtas.

Estas aportaciones surgieron a partir de conversaciones con los docentes que aplicaron el Cuadrante de Bloom, pero por encima de todas ellas, había una: FUNCIONA.
1

Filosofía Agile


Foto de National Geographic vía web


Jeff Sutherland fue piloto de combate en Vietnam. Allí aprendió importantes lecciones de vida. La primera de ellas fue el valor de la confianza en el equipo. Sin confianza, sin equipo, estabas muerto.

Los equipos más eficaces eran los comandos. Dos rasgos los distinguían: (1) eran multidisciplinares. Cada soldado era especialista en algo (explosivos, comunicaciones, medicina...). (2) Se autogestionaban. Jeff observó que, a diferencia de la tropa, el comando no recibía órdenes sobre cómo actuar. Los mandos se limitaban a fijarles un objetivo, y el comando decidía la mejor forma de afrontar la misión.

OODA fue otro de los aprendizajes de Jeff. "Observar, Orientar, Decidir, Actuar". Como piloto, tenía que seguir esa estrategia. Era buena. A pesar de que los cazas americanos eran más lentos y menos maniobrables que los MiG soviéticos que pilotaba el Việt Cộng, la batalla del aire se decantaba del lado estadounidense. Los vietnamitas copiaron la estrategia OODA con la esperanza de revertir la situación. No fue así. Los MiG estaban diseñados para soldados soviéticos, más altos y corpulentos que los asiáticos. Los pilotos vietnamitas no tenían buena visibilidad desde la cabina. El primer paso de la estrategia, "Observar", fallaba. Jeff comprendió que no basta con tener una buena estrategia, también necesitas que las personas estén capacitadas para llevarla a cabo.

Tras la guerra, Jeff se graduó en Stanford y consiguió un empleo en una empresa de software, MidContinent. Ahí se encontró con un entorno de trabajo opuesto a todo lo que había aprendido en Vietnam. El resultado era un auténtico caos: proyectos interminables, clientes insatisfechos, pérdidas... La industria del software estaba en crisis, no era capaz de adaptarse a un mundo que evolucionaba con mayor agilidad.

Jeff fue ascendiendo. Llegó a ser vicepresidente de MidContinent. Desde ese puesto, puso en marcha un plan de cambio. Diseñó un método basado en los aprendizajes de la guerra. Había nacido SCRUM. Otras empresas informáticas iniciaron procesos similares. Un buen ejemplo es Extreme Programming (XP) de Kent Beck.

El 17 de febrero de 2001, Kent, Jeff y otros gurús informáticos se reunieron en una estación de esquí en Utah, con el fin de compartir conocimientos y tratar de salvar la industria. De esa reunión salió el acuerdo que revolucionaría la forma de trabajar en el sector: EL MANIFIESTO AGILE.

La filosofía Agile y el método SCRUM han trascendido el mundo del diseño de software. Hoy se implementan en todo tipo de empresas. También ha llegado a la educación, a través de las Pedagogías Ágiles.
2

SCRUM en educación

Foto de Caroline Léna Becker vía Wikipedia

Los buenos proyectos nacen de buenos equipos

En los años noventa, la industria informática tuvo que reinventarse. La demanda de tecnología era frenética, y la anquilosada forma de trabajar no estaba a la altura de las circunstancias. RENOVARSE O MORIR, era la tesitura. Fue entonces, en 2001. Diecisiete representantes de las principales empresas se reunieron en Salt Lake City y sentaron las bases de una nueva filosofía de trabajo, el Manifiesto agile. Jeff Sutherland fue uno de los firmantes. En ese momento ya tenía en mente una forma de aterrizar los principios del manifiesto: SCRUM, un método para crear equipos de alto rendimiento y aprovechar la inteligencia colectiva.

SCRUM significa "melé". Esta jugada del rugby retrata a la perfección lo que aporta e implica esta metodología ágil: comunicación efectiva entre las personas, coordinación de acciones, apoyos en caso de necesidad, aportes equilibrados de cada miembro, cohesión y esfuerzo colectivo para lograr un objetivo compartido. Eso es SCRUM. Y por eso tiene tanto que aportar a la educación. En este post esbozaremos algunos de los elementos estructurales del método.

Principios

SCRUM, como buen discípulo de agile, es un FRAGMENTADOR, es decir, descompone grandes proyectos en varias partes, y cada división (o sprint) se convierte en un proyecto en sí misma. Imagina, por ejemplo, que lo aplicamos al diseño e implementación de una metodología activa en un centro educativo. Esta podría ser la división.


Complementa esto con los siguientes enunciados y tendrás una buna fotografía de los principios de SCRUM:
"El capital más valioso siempre es el humano"
"Sin participación no hay compromiso"
"Los buenos proyectos nacen de buenos equipos"
"Los cambios sobrevenidos son una oportunidad de mejorar"
"Un buen producto se nutre de creatividad, empatía y buena comunicación"

Roles

Lo primero que hay que resaltar es la HORIZONTALIDAD. En SCRUM no hay jerarquías, nadie está por encima. Los roles responden a la necesidad de una eficacia organizativa interna. También es importante destacar que los roles no son exclusivos, es decir, el Scrum Máster también forma parte del equipo de desarrollo, igual que el Product Owner.

Los "artefactos" y las "ceremonias"

Ya habrás descubierto que SCRUM tiene su propia jerga. Los ARTEFACTOS son los recursos que el equipo genera para la organización y avance en el proyecto. Un artefacto SCRUM tiene como objetivo agilizar y dotar de transparencia al trabajo. Estos son los principales:

  • Product backlog. Lista ordenada con todo lo que necesita el producto para cumplir las necesidades del cliente.
  • Cronograma. Organización temporal del proyecto.
  • Sprint backlog. Listado de elementos que se desarrollarán en un ciclo.
  • Incremento. Resultado que se entregará al finalizar un sprint.

Las CEREMONIAS son los encuentros del equipo orientados hacia resultados concreto. Cada ceremonia tiene su formato y deriva en un producto que alimenta al proceso. Estas son las principales:

  • Reunión inicial. El Product Owner presenta al equipo una lista con los requisitos que debe tener el producto final (priorizados): el Product Backlog (pila de producto).
  • Sprint Planning. Es la reunión con la que empieza el ciclo. El equipo diseña el Spring backlog.
  • Scrum diario. Es una reunión de 15 minutos con la que empieza el día. Cada persona dice: qué logró ayer, en qué trabajará hoy y cuáles son las dificultades.
  • Product Review. Al final del sprint, el Product Owner presenta el incremento al cliente.
  • Retrospectiva. Es la reunión final del sprint y tiene como objetivo: identificar puntos débiles y proponer acciones para mejorarlos.

Aquí puedes ver relacionadas las fases, artefactos y ceremonias:


1

Demasiado innovador

Foto de Leo Hidalgo vía Flickr

No me gusta escribir sobre cosas tristes, pero este es un post sobre la docencia en la universidad...

En estos días se ha desarrollado el proceso de selección de profesorado para mi universidad. Uno de los candidatos a formar parte del Claustro de la Facultad de Ciencias de la Educación presentó un Proyecto Docente basado en dos de las metodologías activas más utilizadas en la escuela: aprendizaje cooperativo y ABP. En su valoración, el tribunal de supuestos expertos —ahora entenderás mis dudas— concluyó: "Esto es demasiado innovador para la universidad, aquí necesitamos centrarnos más en los contenidos". Evidentemente, el candidato fue suspendido por ser "demasiado innovador". Triste, ¿verdad? Todavía puedo deprimirte un poco más, confía en mí.

En cierta ocasión propuse el siguiente ejercicio en mi clase de tercero de Pedagogía: "Piensa en todas las asignaturas que has tenido en esta facultad. Haz una generalización y define, partiendo de tu experiencia, el concepto de didáctica". Una de mis alumnas escribió lo siguiente:

La didáctica universitaria es el proceso por el cual la información que está en los papeles del profesor pasa a los papeles del alumno sin pasar por la cabeza de ninguno de los dos

Dura, cruel, ¿real? Toda la clase corroboró la definición y fue elegida como la más representativa. Y no es solo el alumnado, muchos docentes también lo saben. Algunos incluso muestran orgullo y obstaculizan cualquier intento de cambio —el tribunal aludido—; otros, en cambio, se rebelan y lo denuncian:

En relación con las TIC, en muchos casos solo hemos pasado de una universidad de fotocopiadora a una una universidad de impresora. Ahora nuestros alumnos imprimen sus apuntes descargados de la plataforma. Julio Cabero, InnovaesTIC (2019)

Esta es la triste realidad en muchas aulas —por suerte, no en todas— en las que se forman los futuros docentes. Soy consciente de que este post puede ser doloroso para algunos profesores universitarios. No voy a disculparme, la didáctica tradicional es algo más que dolorosa para el alumnado, ya lo dijo el gran Dewey.

Si enseñamos a los estudiantes de hoy como enseñábamos ayer, les estamos robando el mañana. John Dewey
6

Vals de la formación y la innovación

Foto de JP vía Flickr

¿Cómo contribuye la formación permanente del profesorado a la promover la innovación en el aula? Federico Malpica ha investigado en profundidad para encontrar respuesta a esta pregunta, y lo explica con una certera analogía:


En mi pueblo siempre se ha bailado el Vals. Desde que era pequeño he visto a mis familiares practicarlo, y yo mismo lo aprendí en la escuela. Siempre me han dicho que se me da bien y me siento cómodo bailándolo. Hoy, cuando salgo a la pista, el cuerpo me pide Vals. Pero resulta que se ha quedado anticuado. Hay ritmos más modernos e innovadores, como el Zumba. "No te preocupes, te vamos a dar un cursillo sobre Zumba", me dijo un experto. Asistí a todas las sesiones. El formador era bueno, me enseñó bien los pasos. Terminé muy motivado con el Zumba, pero cuando llego a mi pueblo y salgo a la pista, ¿qué baile crees que me sale de forma natural?


Danzad, danzad...

Un curso intensivo de Zumba puede resultar inspirador, quizá te abra nuevos horizontes rítmicos y estéticos... pero no te convertirá en un bailarín de Zumba. Para ello, tendrás que PRACTICAR con regularidad. Lo ideal es que sea en TU PROPIA pista de baile, recibiendo un feed-back que te ayude a depurar la técnica. Así desarrollarás la confianza necesaria para QUERER bailar Zumba y sentirte BIEN haciéndolo. 

Con la formación docente sucede algo parecido. La ponencia de un experto es solo el punto de partida. Para que la formación logre desencadenar procesos de innovación pedagógica, también será importante crear situaciones formativas basadas en la propia práctica (en tu aula, con tus alumnos y alumnas, tus recursos...). La cosa mejora si, además, recibes apoyo o asesoramiento de otros docentes.

De cero a uno

Siguiendo con el baile, ¿tienes experiencia en la pista? Yo nunca he bailado, no creo que aprendiera Zumba fácilmente. Seguro que no partimos del mismo nivel, yo estaría en nivel cero. Mi objetivo inmediato no puede ser algo propio del nivel siete, por ejemplo. Mi primer paso será progresar de cero a uno. Quizá el tuyo sea otro.

Muchas actividades de formación del profesorado presentan modelos de innovación muy avanzados (de nivel nueve o diez, podríamos decir). Después de asistir a uno de estos cursos magistrales, es posible que alguien intente reproducir el modelo y se frustre al no tener éxito: ¡SE ACABÓ LA INNOVACIÓN! Quizá estaba en mi nivel de baile... Ten en cuenta que innovar no es hacer algo increíble, sino hacer algo nuevo EN TU CONTEXTO que mejore la situación inicial. Pasar de cero a uno.

Este post se nutre de la conferencia que Federico Malpica impartió recientemente en la UMA. Te recomiendo que la veas AQUÍ. Su propuesta me lleva a plantear una serie de cuestiones instigadoras de la innovación: 


41

Neotelling

Foto de Katharina Franz vía Flickr

¿Podrías vivir sin internet? Quizá incluso eches de menos esa época de teléfonos de ruleta y ordenadores Spectrum. La generación Z, la que ahora está en el aula, no cree que aquel tiempo pasado fuese mejor. Optimizar la comunicación didáctica implica resolver una ecuación combinatoria con, al menos, dos factores: las TIC y la ORATORIA. Lo «nuevo» y lo «tradicional» conjugado para crear una forma diferente de comunicar. Parece difícil, pero ya lo hicimos antes. Permíteme que te transporte en el tiempo para comprobar cómo.

Antes de morir en la erupción del Vesubio, Plinio el Viejo nos dejó una enciclopedia titulada Historia natural, donde describe una prensa de tornillo inventada por los vinateros. Tal fue su utilidad práctica, que el artilugio sobrevivió a la sombría Edad Media. De hecho fue objeto de continuos ajustes para su aplicación a la producción de vino a gran escala.

Más de 1.300 años después, un joven alemán de Renania buscaba hacer dinero con los peregrinos del Camino de Santiago. Tras un frustrado negocio con espejos sanadores, el chico se fijó en la prensa vinícola, pero a él no le interesaba el caldo de la uva, sino las palabras: quería fabricar Biblias en serie para venderlas. Se hizo con una prensa y la modificó integrando tecnologías posteriores, como el tipo móvil de Pi Sheng, el papel o la tinta. Aquel joven era Johannes Gutenberg y su invento democratizó el acceso al conocimiento.

«La imprenta es un ejército de veintiséis soldados de plomo con el que se puede conquistar el mundo». Johannes Gutenberg

En el libro Neotelling. El arte de comunicar con tecnología, Rocío Martín plantea que la nueva filosofía comunicativa docente también debe integrar diferentes tecnologías y saberes (informática, oratoria, psicología, pedagogía…) para «reconectar» con el alumnado. Neotelling significa retomar el espíritu que originó la imprenta para desencadenar una nueva revolución educativa.

A los que pretendan seguir sustentando la comunicación didáctica en estrategias del pasado, como la pizarra y el libro de texto, les recomiendo una cita de Groucho Marx: «Paren el mundo que yo me bajo». Reflejará bien la impresión que supondrá comprobar que tu clase de zetas está desconectada de la escuela y que es la red la que colma su ansia de aprender. Un grupo educado por internet... ¡HORROR!
0

Arquitectura de la innovación

Foto de Dani Vázquez vía Flickr


A pie de obra, la carga laboral abruma. Si no perteneces al mundo educativo, quizá no sepas que todo está cambiando (...) De ahí que si te encuentras a uno de esos albañiles de la tiza y le preguntas «qué estás haciendo», es posible que su respuesta sea: «¡Aquí sudando! No paro de mezclar cemento y pegar ladrillos, y esto no acaba nunca. Además no me quito de encima al capataz». Entiéndelo, puede que tú contestaras lo mismo en su situación. Pero cuando llega a casa, ese incansable obrero toma conciencia de la verdadera dimensión que tienen sus pequeñas acciones del día a día, y puede decirse a sí mismo: «Estoy haciendo una catedral», porque esa es la verdadera magnitud de la innovación. Pedagogía vía Twitter

En cierto sentido, la educación y las grandes obras arquitectónicas se parecen. Como refleja la cita, ambas reportan grandes logros gracias a multitud de pequeñas acciones. Pero hay más. Si te fijas, ambas se componen de una parte TÉCNICA y otra más, digamos, OPINABLE. Profundicemos sobre ellas...

El arte

¿Te gusta el museo Guggenheim de Bilbao? Tu respuesta dependerá de cánones estéticos muy personales. Muchos consideran que Frank Gehry diseñó una verdadera obra de arte, aunque también están los que piensan que no es para tanto. Son posturas igualmente respetables. Volviendo al mundo educativo, podríamos preguntarnos qué tipo de persona debe educar la escuela. También es opinable.

Para que un proceso de innovación pedagógica tenga éxito, es vital concretar su parte opinable. Tomando como referente el contexto escolar, podría ayudar DEFINIR EL PERFIL DE SALIDA DEL ALUMNADO (PSA), es decir, consensuar qué competencias, valores, hábitos... debería tener el alumnado que se gradúa en el centro. El PSA puede ser un buen eje de innovación, al poner al Claustro en la tesitura de dar respuesta a preguntas del tipo: ¿Qué tenemos que hacer/cambiar en clase para lograr el PSA?

La técnica

Una vez acordada la parte opinable, debemos admitir que hay un conocimiento técnico que no es opinable. En el caso del Guggenheim es el que permite que no se caiga. Nadie discute sobre esos principios básicos de la Arquitectura, como tampoco deberíamos cuestionar, por ejemplo, que el aprendizaje significativo es beneficioso. En Pedagogía hay muchas teorías demostradas.

Hearsey y Blanchard también demostraron que para que una innovación se implante en un centro se ha de seguir una METODOLOGÍA INSTITUCIONAL, con una secuencia parecida a esta:

  1. Adquisición de conocimientos. El primer paso es la formación teórica de todos los agentes de cambio.
  2. Desarrollo de habilidades. A partir de una base epistemológica compartida, se desarrollan estrategias de intervención. Cada cual creará las suyas, en función de sus necesidades y recursos personales, pero estarán vinculadas por un propósito común (el PSA).
  3. Empoderamiento individual. Las experiencias propias de éxito contribuirán al desarrollo de aptitudes promotoras del cambio. Alcanzar esta etapa equivale a lograr que las personas implicadas crean en la innovación y asuman la iniciativa para alcanzarla.

Estas fases conducen al EMPODERAMIENTO CORPORATIVO (=un equipo coordinado y decidido a mejorar). Lograrlo evitará el "efecto isla" propio de los procesos de innovación pedagógica.

He visto muchos docentes innovadores, y pocos colegios e institutos que lo sean. Estos buenos profesionales vuelcan su trabajo en su aula, pero las resistencias a las que se tendrían que enfrentar si decidieran extender sus métodos al resto del Claustro, les mantienen encerrados en su clase... Innovan en su isla.

55

Clases que son trenzas

Foto de Ingrid S vía Flickr

La sociedad no sólo existe por la comunicación sino que existe en ella. El ser humano está en permanente proceso de comunicación. John Dewey

Un experto en oratoria, el periodista José Antonio Nieto, me dio un consejo que aplico en todas mis clases. Me dijo: "Trata de hacer una trenza y evita dar un palo". Son conceptos muy aplicables en educación. Se basan en la constatación de dos formas muy diferentes de trasmitir ideas, dos formas a las que denominaremos "TRENZA" y "PALO". Imagina que tu mensaje consta de tres ideas...

Modo trenza

La "transmisión trenza" es aquella en la que el orador juega con las ideas como un amante juega con la melena de su pareja, separándola en tres mechones, que va entrelazando con mucho mimo para crear una preciosa trenza. Sin prisas, las ideas van apareciendo y reapareciendo, relacionándose las unas con las otras. El discurso, al igual que el peinado, va tomando sentido a medida que avanzas en tu trabajo. Las tres ideas, confundidas ya en una trenza, refuerzan su vinculo con la conclusión, que cumple la misma función que una gomilla que evita que la trenza se deshaga. Si has conseguido hacer bien tu trenza, el alumnado sabrá valorarlo.

Modo palo

La alternativa es la "trasmisión palo", en la que el orador va de la idea uno a la dos y, de ahí, a la tres. Como el matemático que trabaja con fórmulas impersonales, y que opta por la regla inequívoca que afirma que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. Una línea recta es precisamente lo que se dibuja con la transmisión de cada idea. Una línea que se asemeja a un "palo". Pero, ¿por qué a un "palo"? Cada idea transmitida de esta forma causará en el alumnado el mismo efecto que un PALAZO en la cabeza. Seguro que has asistido a algunas de estas clases de las que solo sacas un buen dolor de cabeza.

9

Reprogramar con Práctica Reflexiva

Foto de Enrique Sánchez vía Flickr

No hace mucho, un terremoto de mediana intensidad despertó a toda la ciudad con un sobresalto compartido. «¿Y tú, lo has notado?», se escuchaba a la mañana siguiente en la sala de profesores, en la puerta del colegio, en el aula... Ahora imagina que impartes la asignatura de ciencias naturales: ¿de qué vas a hablar ese día en clase? ¿Lo dejarías todo para aprovechar el momento y aprender qué son los terremotos; o seguirías adelante con tu programación... como si nada hubiera pasado?

Stenhouse distingue entre dos tipos muy diferentes de entender la profesión docente:

TIPO 1. EL PROFESIONAL TÉCNICO. Conoce bien las técnicas didácticas y las aplica con objetividad. Su acción sigue un diseño pedagógico cerrado... No va a hablar del terremoto, aunque la sacudida se produzca en mitad de su clase.

TIPO 2. EL PROFESIONAL CRÍTICO-REFLEXIVO. Es un perfil más humanista, que antepone el proceso al producto. Entiende que el terremoto es una oportunidad para el aprendizaje y no dejará escapar el interés despertado hacía el fenómeno. Su programa pedagógico es más bien un proyecto en permanente reconstrucción.

Si te identificas con el segundo perfil, la PRÁCTICA REFLEXIVA puede ser de gran utilidad para REPROGRAMAR tu intervención, ¿cómo hacerlo? Este post presenta un programa que consta de siete fases:

  1. Revisión crítica de la propia práctica.
  2. Análisis conjunto de la práctica. 
  3. Reflexión sobre las aportaciones del equipo. 
  4. Análisis compartido de las propuestas. 
  5. Reprogramación didáctica. 
  6. Autoevaluación.


El twit superior enlaza con la información ampliada y los recursos necesarios para aplicarlo en tu centro. Ya sabes, aquí solo 350 palabras. Lo justo para terminar con una preciosa analogía a la que el profesor Stenhouse recurría frecuentemente, en sus clases, para explicar dos formas muy diferentes de entender la programación:


El alumnado es como un puñado de semillas que recibe el docente cada curso. Son pequeñas, pero tienen gran potencial de crecimiento. Algunos docentes se esmeran por darle un tratamiento similar a todas: la misma cantidad de agua, intervalos de riego, fertilizantes... Estos «granjeros» esperan recolectar la cosecha coincidiendo con el final del tema o del curso. También buscan que todos los frutos (o «respuestas») sean del mismo calibre, color, sabor... Frente a esto, hay otro tipo de docentes, los «jardineros», que entienden que cada semilla es única y aprecian la belleza de los diferentes colores. Además de adaptar las necesidades de riego y luz, son capaces de diseñar precisos jardines, en los que la combinación armónica de especies diferentes representa un valor añadido. Pedagogía vía Twitter

40

Pedagogía de la re-afirmación

Foto de Miguel A. Hernández vía Flickr

En la fábula de Esopo, el escorpión pretende que una rana le ayude a cruzar el río. Para convencerla le promete que no le hará ningún daño: "Yo no como ranas. Además, si te pico, te ahogarás y yo contigo". Ante tales argumentos, la rana accede. Cuando están en el agua, el escorpión clava su aguijón en el lomo de la pobre rana. "Soy un escorpión, está en mi naturaleza picar, no puedo cambiar", le dijo a modo de excusa antes de que ambos se hundieran.

En demasiadas ocasiones adoptamos la posición del escorpión y pensamos que las cosas son como son, y que no podemos cambiarlas. La Pedagogía de la RE-afirmación es una invitación a acabar con el escorpión que todos llevamos dentro.

Afirmar es sentir que algo es posible. Es abrir las puertas a la posibilidad, a la creación de una realidad donde la persona no se vea inducida al fracaso. Significa revertir la lógica de la negación a una lógica de la afirmación. Pablo Cortés

El primer paso en el camino de la RE-afirmación es la TOMA DE CONCIENCIA. Solo desde el RE-conocimiento y la RE-interpretación de nuestra realidad podemos colocarnos en disposición de cambiar la manera de afrontarla. La neurodidáctica o la Práctica Reflexiva (PR) proporcionan excelentes herramientas para hacerlo en educación. La imagen inferior muestra una tarea PR en la que docentes vivencian la RE-interpretación de un examen.

Actividad formativa en CEP Málaga

Una perspectiva diferente de la realidad, en la que aparecen oportunidades para el cambio, es el mejor trampolín para la RE-acción. Esta fase implica volver a actuar, en esta ocasión de forma diferente, para promover cambios que repercutan sobre el contexto educativo. En palabras de Paulo Freire: "No se trata de cambiar el mundo, sino de cambiar a las personas que van a cambiar el mundo". El coaching y la resiliencia son excelentes herramientas para lograr la RE-acción.

El planteamiento de la RE-afirmación, como objetivo y proceso educativo, supone considerar y reconstruir mitos, estigmas y etiquetas de lo que se puede y de los que se es. Pablo Cortés

2

Clases que suman

Foto de Stefanos Papachristou vía Flickr

En uno de sus cuentos para pensar, Jorge Bucay describe lo que parecía ser un cementerio de niños. Cada lápida recogía una inscripción similar a esta: «Nueve años, cuatro meses y siete días», y en pocas se pasaba de los diez años. Sin embargo, en contra de la apariencia inicial, esas cifras no se correspondían con la edad del difunto, sino con la suma de los momentos felices que vivió. Este lugar invita a reflexionar sobre la importancia de aprovechar cada instante y evidencia la fugacidad del tiempo.

El tiempo es un bien muy valioso... también en la escuela. Y, como en la vida, demasiadas veces se desperdicia en tareas intrascendentes. El tiempo escolar posee una estructura cerrada: los horarios, que admiten poca modificación. Pero lo realmente interesante es qué se hace en cada clase, ¿cómo es posible que unas sesiones parezcan interminables y otras pasen volando? Decía Bruyère que los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad, y son precisamente los profesores que siempre andan protestando por la falta de tiempo para cumplir el programa los que suelen impartir esas clases soporíferas, clases que no se sumarán en la cuenta del tiempo de calidad que el estudiante vivió en el aula.

Todo cambiaría si un docente cobrara en función del tiempo de clase que su alumnado valorara como interesante, útil o ameno

No podemos negar el componente subjetivo asociado al alumnado (a sus intereses, estados emocionales, etc.) sobre la percepción de la calidad del tiempo escolar. Sin embargo, el diseño pedagógico también juega un papel determinante. Una de las recomendaciones más acertadas para optimizarlo es EXPLICAR MENOS PARA APRENDER MÁS. No es solo un eslogan resultón, sus implicaciones pedagógicas comulgan con la investigación en el aula, el trabajo en equipo o el aprendizaje dialógico.

"El mejor profesor no es aquel que sabe más, sino aquel que hace que el alumno aprenda más". David Fischman

Otra propuesta interesante es romper con la dinámica habitual y hacer algo diferente. La reiteración de clases con una estructura didáctica similar es uno de los principales aliados de la pérdida del interés. Es imprescindible abandonar lo que Gregory Cajina identifica como «zona de confort». Esto se logra innovando en el aula, tratando de sorprender, ilusionar... convirtiendo la educación en un viaje increíble que nadie quiera perderse.
0

Pedagogía de la coasociación

Foto de Leo Hidalgo vía Flickr

Hasta no hace mucho, el docente tenía el monopolio del conocimiento en el aula. Su forma de gestionarlo podría asemejarse a la de un FERROVIARIO con sus TRENES: hacía circular a los alumnos por las vías del saber que se iban construyendo en clase, a la velocidad constante que marca el flujo de información liberado en cada momento. Todos tenían claro qué había que saber al llegar a cada estación y también lo que esperaba al final del trayecto.

En poco tiempo la escuela ha cambiado mucho, tanto que se habla de la «cuarta revolución educativa». Para comprender la magnitud de esta transformación basta recordar las anteriores. La primera revolución se produce cuando la educación deja de ser particular y se integra en instituciones colectivas; la segunda viene con la aceptación del estado de la responsabilidad de educar, en detrimento de la iglesia; y la tercera surge a raíz de la concepción de la educación como un derecho, y no como un privilegio. ¿Qué motiva el anuncio de una cuarta revolución? La respuesta hay que buscarla en los avances tecnológicos que han modificado nuestra relación con el conocimiento.

Si nos centramos demasiado en lo que HAY QUE saber, olvidaremos lo que cada persona PUEDE aprender. Pedagogía vía Twitter

La escuela ya no es, como antes, un centro de distribución de saberes. Los alumnos y alumnas de hoy no son trenes sino COHETES: viajan a lo desconocido, a una velocidad inusitada y sin seguir trayectorias similares predeterminadas. Esto no es un problema, el problema surge cuando se pretende elevar un transbordador espacial con el carbón de los antiguos ferrocarriles. La escuela de hoy demanda una nueva pedagogía, una pedagogía para cohetes.

Marc Prenskyi, en su libro Enseñar a nativos digitales, aboga por una nueva forma de relación con el alumnado, la «coasociación», que se basa más en formular preguntas que en proporcionar respuestas; más en disponer medios para acceder al conocimiento que en exponerlo en clase; o en descubrir lo que tus alumnos hacen mejor y utilizarlo como andamiaje para construir el aprendizaje. En definitiva, la nueva metodología entiende que el docente ha dejado de ser el fogonero que alimenta la locomotora para convertirse en el ingeniero que posibilita el viaje de los astronautas. De lo contrario... «Houston, tenemos un problema».

24